Información científica sobre enfermedades respiratorias

AREA PUBLICA

Descargas   |   Contacto  

Actividad Fisica y Nutrición

Encuentre Información referida a la actividad física y nutrición en pacientes con enfermedades
obstructivas o alérgicas de la vía aérea.


ES POSIBLE ALIVIAR LA CARGA DE VIVIR CON EPOC


El mantenimiento del peso corporal en valores normales (ni en exceso ni deficitario) contribuye a un mejor rendimiento físico y calidad de vida en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), como su mismo nombre lo indica, implica una situación de afectación pulmonar (y por ende, respiratoria) que lleva a dirigir la atención del médico, del paciente y de su entorno precisamente a las medidas destinadas a mejorar la respiración.

Existen otras consideraciones que, aunque resulten secundarias, pueden colaborar de manera eficiente ya sea induciendo un alivio a las dificultades respiratorias o previniendo las complicaciones de la enfermedad.
Uno de estos aspectos es el peso corporal que está relacionado, aunque indirectamente, con la función respiratoria. En efecto, el exceso de peso no sólo puede dificultar la respiración sino que generalmente se asocia con ingestas importantes que demandan esfuerzos respiratorios adicionales. Ese mayor esfuerzo respiratorio, que en caso de personas sin dificultades pulmonares pasa totalmente desapercibido, se produce porque al metabolizar las calorías y los nutrientes, el organismo genera dióxido de carbono, como si se tratara de un gas de combustión de un automóvil. Ese gas debe ser eliminado por el organismo y ello se hace mediante un esfuerzo respiratorio adicional.

Por otro lado, no resulta infrecuente que los pacientes (o sus atribuladas familias) relaten que desde que se han acentuado los síntomas respiratorios notan que están comiendo menos, que han perdido peso e incluso se sienten más débiles. Muchas veces, esa debilidad se asocia a falta de aire pero en caso de enfermedad avanzada puede estar indicando una genuina carencia de algún o algunos nutrientes necesarios. Por este motivo, es necesario lograr el equilibro en lo que a peso corporal y alimentación se refiere. Para ello le damos una serie de pautas generales que pueden ayudarlo.

Pautas a considerar en la alimentación en pacientes con EPOC

Como toda enfermedad crónica, el paciente puede atravesar momentos en los que se halla mejor o se encuentra compensado y otros momentos en los que se producen empeoramientos transitorios o complicaciones (como infecciones respiratorias agregadas).
En los momentos en los que se encuentre mejor, es conveniente:

  • Mantener una dieta equilibrada

Es decir, que cuente con lácteos, carnes, verduras y frutas, y cereal, en forma medida. Es decir el equivalente a lo que se considera alimentación normal y saludable.

  • Fraccionar la alimentación diaria

Hacer 4 comidas diarias, sirve para evitar esfuerzos respiratorios desmedidos, propios de ingestas copiosas de personas que pasan largas horas sin comer. 

  • Facilitar la digestión

Evitar aquellos alimentos con elevado contenido de grasas o los excesivos aportes de fibras, ya que dificultan el proceso digestivo y agregan una necesidad extra de oxígeno para cumplir estas funciones. 

  • Evitar la constipación 

Utilizar alimentos con fibra (¡Pero no en exceso!) y beber líquidos en abundancia, tal vez fuera de las comidas, permitirá mejorar los movimientos intestinales, reduciendo los esfuerzos defecatorios. Recuerde además que consumir líquidos (preferentemente agua) le ayudará a que las secreciones respiratorias se hagan más fáciles de eliminar.

Cuando el paciente atraviesa por alguna complicación que afecta la función respiratoria:

  • Hacer ingestas de menor volumen, fácil masticación y digestibilidad (por ejemplo, preparaciones blandas, con carnes blancas como pollo o pescados, en porciones reducidas)
  • Fraccionar aun más las comidas diarias. Hacer 4 comidas y 2-3 colaciones, de modo de asegurar que se cumplan con los requerimientos nutritivos diarios sin sobrecargas adicionales al proceso digestivo.
  • Suprimir alimentos que se conozcan que producen meteorismo o gases al paciente. Por ejemplo, coliflor, exceso de harinas o pan, azúcares, etc.
  • Si el paciente debe recibir corticoides por un período prolongado, no debe descuidarse el aporte de calcio, que lo proporcionan los lácteos: leche, yogur y quesos. Recuerde emplear los descremados.

Estos son sólo lineamientos generales, si nota que tiene dificultades para conservar o bajar de peso solicite una consulta con un nutricionista que lo ayudará a superar su situación personal.

PHX/CCI/0113/16 - Editora Médica Digital.



Mostrar Todas