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Actividad Fisica y Nutrición

Encuentre Información referida a la actividad física y nutrición en pacientes con enfermedades
obstructivas o alérgicas de la vía aérea.


ACTIVIDAD FISICA Y ASMA


Uno de los aspectos que preocupaban a los padres de Esteban, cuando el médico le diagnosticó asma bronquial, es qué sucedería con su afición a practicar actividad física. En efecto, Esteban, para el beneplácito de sus familiares, dedicaba una proporción importante de su tiempo libre a practicar deportes o montar en bicicleta.
Desde hace un tiempo considerable el asma y las actividades físicas no se consideran situaciones incompatibles. Aun más, el ejercicio facilita la adaptación del asmático a su enfermedad, como lo han demostrado numerosos estudios científicos. Por otra parte, el ejercicio permite que el paciente recupere la confianza en sí mismo y deje de lado cierta sensación de impotencia e inseguridad que lo asaltan cuando aparecen por primera vez los síntomas.
En términos generales, tanto en adultos como en jóvenes y adultos mayores que sufren asma la práctica de actividades físicas acarrea varios beneficios, como:

  • Mejora las condiciones físicas en general.
  • Permite un desarrollo físico y psíquico adecuado
  • Favorece la integración en grupos sociales (el asmático no debe estar más aislado del entorno)
  • Aumenta la autoestima en la adolescencia
  • Permite una progresiva tolerancia al ejercicio en general, lo cual implica que, de aparecer una crisis, ésta lo hará frente a ejercicios o prácticas más intensas de lo que lo haría tratándose de sujetos sedentarios.
  • Permite conocer al médico y al propio paciente los alcances genuinos del compromiso respiratorio y los planes más adecuados de tratamiento para cada caso en particular.


Por supuesto que en el caso de Esteban, como en el de otros pacientes, es necesario tener en cuenta una serie de medidas necesarias para convertir la actividad física en un acto placentero y beneficioso para la salud. Entre estos requisitos se impone la consulta y el asesoramiento con el especialista, no sólo acerca del tipo de actividad física a realizar, sino especialmente sobre los medicamentos más eficaces para evitar las crisis que pueden aparecer en el transcurso de la práctica de juegos o deportes.
También es importante considerar cuál es la condición física previa: no es lo mismo ser deportista de toda la vida que iniciarse en la actividad física una vez diagnosticado el asma bronquial.
Debe recordarse que todos los beneficios que puede brindar la actividad física en un asmático desaparecen si se pretende realizarla en plena crisis. Esto parece obvio pero muchas veces se deja de lado, sobre todo en los niños, por motivos diversos.
Converse con su médico sobre estos temas.

PHX/CCI/0083/16 - Editora Médica Digital.



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